Cuento para niños Naima y la danza

india

Era se una vez una diminuta niña con coletas muy muy largas. Su pelo era rizado y negro y lo movía por las calles de Rajastán. Vestía siempre colores muy llamativos naranjas, rosas y verdes. Su comida favorita era el pollo con arroz.

La familia de nuestra niña, llamada Naima, tenía muy poco dinero para mantener todos los caprichos de Naima. Pero ella nunca dejaba de soñar en aprender a bailar. Quería ir a la mejor escuela de la India en Rajastan a aprender a hacer todas esas cosas tan bonitas que veía en las bailarinas de oriental.

Naima vivía moviendo las manitas hacia el cielo, dando vueltas a su pecho y deslizando los pies por la tierra como si llevara deslizante en los pies. Era todo un espectáculo verla bailar pero su madre no le dejaba, por que tenían mucho trabajo ya. Naima lloraba y pataleaba cada día para conseguirlo.

Una mañana se subió a una de las colinas de su pueblo, Jaipur, y comenzó a bailar con el viento, con las hojas de los árboles, con el sol.

Y se dio cuenta, tan pequeña como era, que nadie nunca le iba a impedir bailar; pues sólo con su cuerpo y el placer de disfrutarlo nunca dejaría de bailar.

 

Epílogo: Naima, se hizo mayor, trabajo mucho para su familia y ganó suficiente dinerito para pagarse clases en la mejor escuela de danza oriental de la India. Hoy día es una estupenda bailarina que disfruta y ama cada movimiento que hace.

Cuento escrito por:

Xiomara Wanden Berghe

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