El sapo y el salto Cuento infantil para niños

sapo

El sapo no sabía saltar, el sapo simplemente reptaba. Se encontraba en una charca del norte del Amazonas y no era capaz de pegar un salto. Todo se reían de el. Pobrecito, no era capaz de saltar.

Se quedaba mirando, desde pequeñito, como todos sus amigos se divertían jugando al Salti Salti o al Santipagas, y él todo aburrido se quedaba mirando como un tonto. Se entretenía con juegos con piedras, un tres en raya por ejemplo, pero nada el sabía que no era lo mismo.

Una tarde calló una tromba de agua y su familia decidió cambiar de charca… Sabían que entre charca y charca había muchas montañas peligrosas.

Pasaban, ya de noche por un acantilado cuando todos, su familia y todos los demás saltaron, como es lógico para una rana o sapo al otro lado, e imaginaros que drama. Nuestro sapo no era capaz, le pod hjl﷽﷽﷽﷽﷽﷽e pegar un salto. El so lado, e imaginaros que drama. Nuestro sapo no era capaz, le poda capaz de pegar un salto. El sía el medio, le podía el bloqueo de todos estos años sin conseguirlo. Y se dio cuenta de una cosa pensó:

“ ¡Un momento! Desde alto nunca lo he intentado… por eso no lo he conseguido nunca!”

 

Se puso al filo de la roca e impulsando mínimamente se dejo caer. Todos cortaron su respiración, a uno se le escapó un eructo y todo del susto, todos con los ojos como platos ¡y el corazón en el mentón!.  Por fin el sapo calló en tierra firme y con una sonrisota grito:

 

“Lo he conseguido se saltar!”

Todos lloraron de alegría porque lo habían conseguido todos juntos y nuestro sapo ya sabía saltar.

Cuento escrito por:

Xiomara Wanden Berghe

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