La puerta de los dibujos Cuento para niños

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Una puerta había al final de un bosque encantado, una puerta bellísima de colores y con cantidad de dibujos hechos con tiza por muchos niños. Pero nunca nadie había conseguido abrirla.

Era la puerta de los dibujos.

Decía la leyenda que cuando entrabas en ella te convertías en pintor y todo lo que mirases lo podías plasmar en un lienzo.

Maria, era una niña, que amaba pintar. Se pasaba el día pintando… aunque lo cierto es que no pintaba muy muy bien.

Un dia ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ es que no pintaba muy muy bien.

saba el dñia  por muchos niños. Pero nunca nadie hab dejdel bosque, hasta las hormigía en el patio del colegio le hablaron de la puerta. Sus ojos no cabían en sus órbitas. Soltó el bocata que tenía en la mano y empezó a correr y a correr hacia el lugar de la puerta de los dibujos. Al llegar no daba crédito de su belleza. Cogió una tiza y escribió en el único huequito que quedaba “ Sólo quiero pintar, nada más”

La puerta hizo un ruido y se entornó.  María sintió miedo en un primer momento y al entrar… vio a un hombre muy muy viejo con una barba larguísima que parecía humo de las formas que hacía de entre las ramas.

La niña se sentó junto a el ante la sonrisa amable del viejo…

“ María te he estado esperando, sabía que una niña como tú diría las palabras adecuadas para poder abrir la puerta de los dibujos. Bienvenida a mi casa, ahora vas aprender a pintar.”

Este hombre, era uno de los mejores pintores de la historia, pintaba en su casa del bosque aislado de la compañía humana… decía que lo que no le daba la naturaleza, el hombre no se lo iba a dar.

Dedicó los últimos años de su vida a crear de María una excelente pintora. María se dedicó a pintar y pinto para las personas más famosas del país y recibío varios premios a la mejor pintura.

 

 

Cuento escrito por:

Xiomara Wanden Berghe

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