UNA MALA NOCHE
Una noche un niño despierta
en medio de una pesadilla horrible.
«¡Mamá! ¡Mamá!», llama a su madre,
pero nadie en casa responde
y lleno de miedo va el pobre
corriendo al cuarto de sus padres.
¡Las camas sin abrir! ¡Están vacías!
Siente escalofríos y tirita,
y entonces recuerda de repente
que sus padres, aquel día, se han marchado
y en casa, oscura y grande, lo han dejado
muy solo, solo a él completamente.
No hay que tener miedo, piensa el niño,
«He de ser valiente.» Y derechito
va de su cama y se echa otra vez.
Mas tan nervioso y adormilado estaba
que confunde cabecera y pie de cama
y se acuesta al revés.
Como allí todo está muy oscuro,
escucha sigiloso e inseguro,
y el corazón le late como loco.
¿Que ha sido eso? ¿Que es lo que ha sonado?
¡Ha sido un ruido! En la habitación de al lado.
Aunque se haya oído tan solo un poco…
El niño contiene la respiración
todo lo puede, lleno de pavor.
¿Es que habré oído mal? ¿Será todo un sueño?
¡Que no que no que esta muy claro!
Alguien respira dentro del armario,
¡Y más que respiro parece un jadeo!
¡Crac, cric, crac!, cruje el entarimado.
¡Alguien va a escondidas marcando el paso
aunque procure no hacer ruido!
El niño se esconde bajo su manta
pero de nada le ha servido
pues le oye aun ahí metido.
Tiembla igual que si tuviera fiebre
bajo la cama algo se mueve.