Consejos para mejorar la velocidad lectora
La velocidad lectora, o yo prefiero ceñirme a lectura fluida tiene y se debe a una visión global del texto. Es imprescindible para entender lo que se está leyendo; para tener una mayor comprensión lectora. Para poder tener velocidad en la lectura es preciso no juzgarse y estar muy concentrados sin que nada, ningún pensamiento, ningún ruido, ninguna persona hablando nos haga trabarnos o paralizar la lectura.
Cuando hay que trabajar es cuando la persona se traba con facilidad y esta frustración se convierte en un enredo en cada palabra de un nivel superior de dificultad. Centrándonos en decir bien cada palabra el texto pierde sentido y obviamente entonación y razón de ser.
1 – Visión global de la frase: Podéis hacer con los niños un buenísimo ejercicio de fijar la vista en la mitad de la frase y que consigan leerla.
2 – Leer con los ojos: Hay que entender que debemos leer con los ojos sin la necesidad de estar articulando palabra por palabra pues nuestra mente a ha reconocido ese conjunto de signos y su significado.
3 – Busca la palabra clave: Entrenar la velocidad visual y capacidad de síntesis y análisis es vital. Elige un texto corto y proponles que busquen las palabras claves; veréis cómo les ayuda a trabajar su velocidad visual en cuestión de semanas.
4 – Cambia el orden de las letras: Otro ejercicio muy útil es buscar una palabra o frase y dejando la primera y la última desordenamos todas las demás. El pequeñ@ verá como su cerebro es capaz de entenderlo sin necesidad de ir sílaba por sílaba.
5 – Ayúdale con un boli: Podéis utilizar un boli o lápiz para señalizar la siguiente palabra y así no perderse en un primer momento.
