
El día comenzó con el jilguero aleteando sus preciosas alas, y como sabemos acto y seguido comenzó a cantar. Todos los animales cantaron, incluso el delfín. Todos con los primeros rayos de sol de la mañana afinaban su voz alegres y contentos. Era su manera de darle los buenos días al mundo.
Todos menos uno, nuestro erizo chillón. Que siempre que intentaba entonar estas armoniosas notas todos, absolutamente todos los animales del bosque, hasta las hormigas no podían con semejante estruendo y s...
Más





